domingo, 25 de diciembre de 2016

Palabras para Izaskun

Ayer me pidieron que les hablase de ti.
"A veces es más yo que yo misma", les dije.

Cruzaron miradas. No entendían nada.

"Que sí - comencé a explicarles-,
hay momentos en los que siento que aún me lleva dentro,
como si nadie hubiera cortado todavía aquel cordón.

Sabe lo que pienso,
cómo me siento
y qué o a quién estoy esperando.

No es de esas que si caigo me levanta.
Ella prefiere darme un empujón y esperar a que
-como desde pequeña me ha enseñado-
remonte por mí misma.

A veces se autoflagela diciendo que no debería haberme exigido tanto,
que le gustaría haberme educado en ser menos buena y un poco más "hijade...",
que ha hecho mal dándome tantos mimos.
Pero creo que no podría haberlo hecho mejor.
Porque, diga ella lo que diga, todo lo que se hace con amor está bien hecho.

Me lo ha dado todo en la vida
y a la vez me ha preparado para conseguir las cosas por mi cuenta.

Me entiende.
          (O lo intenta)
Me aguanta.
          (Que no es poco)
Me quiere.
          (Como nadie)

Me vale con un abrazo suyo y un "voy a estar aquí siempre".

Dije tantas cosas de ti, mamá,
que a la vez no dije nada.

Pero es que nadie lo va a entender,
que no se esfuercen.

A los tres años intenté darte las gracias con un collar de macarrones.
A los nueve, con un joyero de madera forrado con terciopelo adhesivo de color lila.
Ahora tengo veinte y aún no sé cómo hacerlo.
Espero que a lo largo de todos los años que nos quedan juntas, consiga averiguarlo.

Mientras tanto, te escribo estas palabras.
Y te recuerdo que "mami, eres la mejor madre del mundo" una vez más.


 
Paula Pastor.

martes, 13 de septiembre de 2016

Por tu culpa
llevo más de veinte poemas de amor
y no necesito canción desesperada. Porque
por tu culpa
la única desesperada soy yo.


Texto y fotografía: Paula Pastor

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Tanto buscar rincones dentro de tu hogar
que he olvidado hacer hogar de mis rincones.

Paula Pastor.

lunes, 8 de agosto de 2016

Deberías saber que "cuídate" también es "te quiero". Así que cuídate mucho.








Texto: Paula Pastor.
Fotografía: Sara Herranz.

lunes, 18 de julio de 2016

Y tú vuelves


Cuando todos se van, vuelvo a escribirte.
Y me quedo a oscuras
y veo el vaso medio vacío.

La nostalgia me alcanza,
la soledad me acobarda.
Mientras un atardecer en el corazón de Madrid guarda nuestro secreto.

He buscado tu número y a veces, incluso, vuelvo a descolgar el teléfono.
Pero gracias a dios que comunica
y así una tras otra, vuelvo a no llamarte.

Cuando todos se van, vuelves.
Y sigo esperando que llegue el día que te vayas.

No olvido que lo hicimos.
Mal, pero lo hicimos.

Podría echarte la culpa
pero creo que, más imbécil que quien empuja a alguien por un precipicio,
es quien se deja empujar.

Cuando todos se van, siempre recuerdo
que tú, todavía, no te has ido.

A mis espaldas, alguien grita que ya van cinco meses
desde que el amor no me sabe a gloria.

Tu complejo de boomerang me descoloca
y no sé si quiero que ya no vuelvas
          o si quiero que vuelvas ya.

Cuando todos se van
 -y ahora que por fin se han ido-,
me dicen que ya has vuelto
y siento que fue ayer cuando cerraste aquella puerta.

Algo dentro de mí se remueve.
Hablan de mariposas en el estómago,
pero para mí que es una estampida de elefantes en el pecho.


Volverás a mí. Lo sé.
Porque el asesino siempre vuelve al lugar del crimen.

 
Paula Pastor
Imagen: weheartit

sábado, 2 de julio de 2016

Hablan de mariposas en el estómago,
pero para mí que es una estampida de elefantes en el pecho.

 
Paula Pastor
Imagen: We heart it

sábado, 25 de junio de 2016

Pensé que no había bola de demolición que derribase semejante fachada,
pero bastaron cinco minutos
y una guitarra
para ver cómo te rompías
entre partituras.


 
Texto y fotografía: Paula Pastor.

lunes, 6 de junio de 2016

 
Creemos que gana quien menos se enamora.
Y, sin embargo, ese es el que pierde.
Y el que se lo pierde. 
Paula Pastor.

domingo, 15 de mayo de 2016

De mayor quiero ser primavera.

De mayor quiero ser primavera.

Quiero llevar marzo en la sangre,
abril bajo mi falda
y mayo en las caderas.

Quiero serlo a mi manera.
Florecer como las rosas
pero no marchitarme nunca.
Vivir hasta donde yo quiera.

Que un día cualquiera
el sol me abrase la piel
y la lluvia, haciendo de pincel,
dibuje en ella un arcoíris.

Sé que todo esto suena a quimera.
Pero quiero rodearme de tulipanes
amarillos como lava de volcanes,
de los que nacen formando una hilera.


Paula Pastor.
Fotografía: Santiago Pastor



sábado, 30 de abril de 2016

Te fuiste sin apagar la luz.
 

(Que salía de tu cuerpo)
 
Paula Pastor
Fotografía: Paula Pastor

miércoles, 20 de abril de 2016

Por ser hoy. Por ser tú.

Hace diez años que te fuiste.
Y, sin embargo, sigues aquí.
 

A Sabina le robaron el mes de abril.
Y a mi abril me robó a quien más quería.

Paula Pastor
Fotografía: Izaskun Arrizabalo

 

domingo, 3 de abril de 2016


El cielo ha amanecido desenfadado y yo he venido a rescat(arte).
Somos incapaces de poner los pies en el suelo.
Pero digan lo que digan, siempre nos quedará Malasaña.

Paula Pastor
Fotografía: Paula Pastor

sábado, 19 de marzo de 2016

Al hombre de mi vida

Por tu paciencia. Por tu calma. Por tus abrazos. Por tus bromas. Por tu ayuda. E incluso por tus broncas.

Por tu sentido del humor. Por la complicidad. Por compartir los mismos gustos. Por tu olor a chuche y tus manos de mandarina.

Por el "quita que pinchas". Por los helados de menta con chocolate. Por haberme dado la mano cuando "papi no me duermo, tengo miedo".

Porque razones tengo millones.

Porque hoy es tu día especial. Y porque para mí también eres especial los demás días del año.

Te quiero, papá.
 
 
 
Paula Pastor
Fotografía: Izaskun Arrizabalo
 

domingo, 14 de febrero de 2016

Y ahora que te has ido

"También conozco quien dice que la mujer de tu vida es aquella en quien piensas cuando ya has terminado de masturbarte"

Siempre tiendo a huir cuando todo va mal.
Otra vez más,
estoy esperando frente a la puerta de embarque número 20.

Arrastro una maleta llena de cosas sin importancia
y un corazón cargado de promesas que quedaron por cumplir.

Los aeropuertos ven los besos más sinceros y las lágrimas más amargas.
Que me lo digan a mí. Que creo que hay más sal en mis mejillas que en todo el océano.

Queríamos volar juntos pero el vértigo te pudo,
así que soy yo quien ahora va a coger sola ese avión
con destino a "llévame bien lejos y hazme olvidarlo todo".

Nos conocíamos demasiado bien pero no del todo.
Aún quedaba la magia de lo que está por descubrir.
El misterio de lo que falta por averiguar.
Era difícil dar con todas las respuestas,
quizá por ello decidiste dejar las preguntas abiertas a otro que quiera saber de mí.

Para conocerme hay que ser valiente y tú .
Para conocerme hay que ser valiente.

Yo, tan defensora de lo complicado, fui a dar con quien prefería lo sencillo.
A correr contra el viento y despeinarme la sonrisa por quien no.

Acabo de subir al avión y anuncian por megafonía un "abróchense los cinturones".
Voy a ello.
Quizá el despegue no sea sencillo pero la verdad, lo que me da miedo es el aterrizaje.

Pienso en ti. Marzo nuestro primer beso. Abril nuestra primera vez. Mayo, cualquier parque a cualquier hora. Junio con sabor a despedida de las que duelen más que las muelas del juicio. Julio y agosto entre cuatro paredes y tú escribiéndome. Septiembre y no quiero saber de ti. Octubre te echo de menos. Noviembre parece ser como antes. Diciembre y la ilusión como la del primer día. Enero, un "hasta pronto". Febrero, el
adiós.

Pienso en ti.
Seguramente ahora estás hablando
con ella en frente
escuchando todas esas historias tuyas,
sin saber si ha de reír o tomarte en serio.

Recuerdo cuando me decías
que era la mujer de tu vida.
Y ahora no.


"Por favor, les rogamos que desconecten sus dispositivos móviles o los pongan en modo avión."

Estoy preparada para volar.
Para partir.
Para empezar de cero.
De diez.
De cien.


Pero empezar.
Paula Pastor
Foto: Weheartit

miércoles, 10 de febrero de 2016

Todo lo que nunca te dije

Del paréntesis al punto y final hay un paso.
Has dado una zancada.


Ahora sé que frecuentas otras camas.
Que tus ilusiones han quedado atrapadas en otra piel.
Y, partiendo de que el amor es una cara donde quedarse a vivir,
te has mudado de mis hoyuelos para alojarte en otros rasgos a los que ahora llamas hogar.

Hace semanas que tus sábanas dejaron de llevar mi olor
y tu corazón mi nombre.
Tampoco tu mente queda ya fascinada por la mía.

Suena un "ella borra las horas de cada reloj
y me enseña a pintar transparente el dolor
con su sonrisa". Pero ya no es por mí.

Sin embargo, sí soy yo quien conoce bien cada guerra.
De la vida y del amor también.


Cartas de amor para afrontar mis mil batallas,
con tu remite
pero sin mi dirección.

Todo lo que nunca te dije se quedo aquí, atrapado entre mis cuerdas vocales.

Mira, esta vez no voy a pedirte que me sorprendas,
aunque sigo soñando con que lo hagas.

Todo empezó por esa manía mía de querer hacerte inmortal en mis versos.
De pintar con metáforas cada uno de tus gestos
y fotografiar con palabras aquellos momentos que,

entre tú y yo,
fueron y serán siempre nuestros.


Mi cabezonería de apostar cuando sabía que nada bueno podía pasar,
pero aun así seguir peleando.
(Yo y el luchar por lo que quiero)

Me gusta la gente valiente, la gente que lucha por lo que quiere y por quien quiere.
Aún así me gustaste tú.

Podría decir que estoy vacía
pero estoy llena de momentos vividos que pasan a formar parte de la categoría recuerdos.

Escribo a corazón abierto para decir todo aquello que guardé y que, a día de hoy, me arrepiento. Tengo un extraño problema que me impide expresarme si no es por escrito.

Quizá tenían razón cuando me decían que nadie apostaría por mí hasta el final.
Quizá tenía razón cuando me decía que me gustabas más de lo que me convenías.


Esta es la última vez que te escribo, y por eso he decidido decirte todo aquello que nunca te dije.

Paula Pastor
Fotografía: Weheartit

sábado, 9 de enero de 2016



Quizá mi sombra me acompañe
intentando decirme que no estoy tan sola.
Quizá quiere hacerme ver que la soledad
es peor que cualquier pistola.

Paula Pastor
Fotografía: Weheartit

domingo, 3 de enero de 2016

El invierno ha llegado sin anunciar su llegada y el frío me ha pillado con las manos entre tus piernas.
Has venido tarde, con ropa de menos y ganas de más.
Excusas baratas con sabor a vermú.
Un sofá que nos acoge con los brazos abiertos.
Los besos, las cosquillas, los abrazos, las risas, los roces de piel y el final siempre en el mismo sitio: la cama. Cómo hacer el amor y despedirse con amor a la vez.
Se hace de noche en Madrid y, mientras, tú me haces a mí.

Después caricias, besos, masajes en la espalda, suspiros y un ‘te voy a echar de menos’.
Empezamos de día, acabamos de noche. Sin embargo, parece que entre nosotros no ha pasado el tiempo.
Gran Vía está iluminada de luces de navidad y la luna de la capital es testigo de cómo, otra vez más, nos decimos con la piel lo que no podemos decir con palabras.
Madrid ha caído rendida a nuestros pies. Y yo a los tuyos.



Me gustas más de lo que me convienes, pero ojalá no tuvieras que irte.


Paula Pastor
Fotografía: weheartit